Debo agradecer a David Bartolomé y a Telefónica I+D que me invitaran al Taller de Elevator Pitch del vivero de empresas de La Rioja. Ha sido un honor ser ponente y jurado junto a Javier Martin de Loogic y Iruri Knör de Ideateca. Una larga jornada que no podía terminar mejor que de pinchos por la mítica Calle del Laurel de Logroño. Temo que cuando esté de vuelta a San Francisco echaré mucho de menos al tío Blas.


